Tener el código QR listo es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es imprimirlo bien: un QR demasiado chico, con poco contraste o pixelado no escanea, y perdés al cliente justo cuando estaba por interesarse. Esta guía es práctica: tamaños, formatos y los errores que hacen que un QR impreso falle.
El tamaño según la distancia de escaneo
La regla más útil es simple: el lado del QR debería ser, como mínimo, 1/10 de la distancia desde la que la gente lo va a escanear. Con eso te alcanza para la mayoría de los casos:
- Sticker de mesa o tarjeta (se lee a ~30 cm): unos 3-4 cm de lado.
- Folleto o flyer en la mano (~40 cm): unos 4-5 cm.
- Cartel en pared (~1 m): al menos 10 cm.
- Vidriera que se lee desde la vereda (2-3 m): 20-30 cm o más.
- Vía pública o banner grande (5 m+): 50 cm en adelante.
Ante la duda, más grande es mejor: un QR nunca falla por ser demasiado grande, sí por ser demasiado chico.
El formato correcto para imprimir
Para cualquier impresión que vaya más allá de una hoja casera, usá formatos vectoriales. Un SVG o un PDF se agrandan al tamaño que quieras sin pixelarse, así que el mismo archivo te sirve para una tarjeta y para un banner. El PNG en alta resolución queda para formatos chicos o impresión casera. Tenemos una guía dedicada a esto en qué formato de QR usar para imprimir.
Contraste y “zona de silencio”
El lector necesita distinguir bien los módulos oscuros del fondo claro. Dos cuidados clave:
- Contraste alto. QR oscuro sobre fondo claro funciona siempre. Evitá combinaciones de colores parecidos o un QR claro sobre fondo claro.
- Dejá margen (quiet zone). El QR necesita un borde en blanco alrededor. No lo pegues contra un texto, un borde o una imagen: dejá un espacio libre de al menos el ancho de un par de módulos.
Sumá una llamada a la acción
Un QR solo, sin contexto, se escanea menos. Agregá una frase corta que diga qué gana la persona al escanear: “Escaneá para ver el menú”, “Mirá nuestras promos”, “Dejanos tu reseña en Google”. La instrucción explícita sube mucho la tasa de escaneo.
Errores comunes que evitar
- Imprimir un PNG chico y ampliarlo: queda pixelado y puede no escanear.
- Ponerlo detrás de un vidrio con reflejo directo, o plastificarlo con acabado muy brillante.
- Ubicarlo demasiado alto o demasiado bajo: dejalo a una altura cómoda para apuntar el celular.
- No probarlo antes de imprimir la tirada completa. Escaneá siempre desde varios celulares primero.
En resumen
Un QR bien impreso es cuestión de tres cosas: tamaño acorde a la distancia, formato vectorial y buen contraste con margen. Si generás tu código en QRapido, lo descargás en SVG y PDF en alta resolución con un pago único, así lo llevás a la imprenta sin miedo a que salga pixelado. Antes de armar el arte, si tenés dudas entre tipos de código, mirá QR estático vs dinámico.