La pregunta parece simple, pero no tiene una única respuesta: el tamaño mínimo de un código QR depende de a qué distancia lo van a escanear. Un QR de 2 cm en la carta de un restaurante funciona perfecto; el mismo QR en una gigantografía no lo lee nadie. Acá tenés la regla, la tabla y los casos en los que hay que agrandarlo aún más.
La regla del 1 a 10
Es la referencia que se usa en la industria y es fácil de recordar: el lado del código tiene que medir, como mínimo, una décima parte de la distancia de escaneo. Si la persona va a estar a 1 metro, el QR necesita al menos 10 cm de lado.
Esa es la medida mínima, en condiciones ideales: buena impresión, buen contraste, buena luz. En la vida real conviene agregarle entre un 20% y un 30% de margen.
Tabla de tamaños según el uso
- Carta de restaurante, folleto, tarjeta (20-30 cm): mínimo 2 x 2 cm, recomendado 2,5 a 3 cm.
- Sticker en mostrador o mesa (30-50 cm): mínimo 3 x 3 cm, recomendado 4 a 5 cm.
- Cartel A4 en pared o vidriera (1 m): mínimo 10 x 10 cm, recomendado 12 cm.
- Poster o banner de local (2-3 m): mínimo 20 a 30 cm de lado.
- Vidriera que se escanea desde la vereda (4-5 m): mínimo 40 a 50 cm de lado.
- Cartel en vía pública (10 m o más): 1 metro de lado en adelante.
Para vidrieras y carteles en general, mirá también cómo poner un código QR en un cartel, donde entramos en la ubicación y la altura.
El margen blanco no cuenta como tamaño
El tamaño se mide sobre el código propiamente dicho. Aparte, hay que dejar una zona libre alrededor —la quiet zone— de aproximadamente 4 módulos de ancho. Los módulos son los cuadraditos que forman el código. Ese borde no es decorativo: sin él, muchos lectores directamente no detectan dónde empieza el QR. No lo invadas con textos, marcos ni fotos.
Cuándo hay que agrandar todavía más
Hay situaciones que te comen margen y obligan a subir el tamaño:
- Contenido largo. Una URL con muchos parámetros genera un código con más módulos. Como el tamaño impreso es el mismo, cada módulo queda más chico. Solución: acortar el link o agrandar el código.
- Logo en el centro. Consume parte de la corrección de errores, así que el resto del código tiene que estar más nítido.
- Poca luz. Un bar con luz tenue o un cartel exterior de noche exigen un código más grande.
- Superficies difíciles. Vidrio con reflejo, materiales curvos o telas donde la tinta se corre.
- Escaneo desde un auto o en movimiento. Duplicá lo que te dé la regla.
El otro factor: la resolución del archivo
De nada sirve calcular bien el tamaño si el archivo no da la calidad. Si agrandás un PNG chico, los bordes de los módulos se ven borrosos y el escaneo falla igual. Para cualquier impresión grande usá un archivo vectorial —SVG o PDF—, que escala sin perder nitidez. Lo comparamos en qué formato de QR usar para imprimir. Y si el QR no te escanea pese a tener buen tamaño, revisá las 8 causas por las que un QR no funciona.
Probalo antes de mandar a imprenta
La prueba definitiva no es teórica. Imprimí el código en el tamaño final —aunque sea en una hoja común—, pegalo donde va a ir y escanealo desde la distancia real, con dos celulares distintos. Si a esa distancia entra al primer intento y sin tener que acercarte, el tamaño está bien.
Un archivo que escala sin límite
En QRapido descargás tu código en PNG, SVG, JPEG y PDF en alta resolución, sin marca de agua. Con el SVG o el PDF podés imprimirlo de 2 cm o de 2 metros con la misma nitidez, y al ser un QR estático el contenido va grabado adentro: no vence ni depende de una suscripción. Pagás una sola vez. Mirá todas las funciones.